Desarrollo del ser
APRENDER A MANEJAR LAS
EMOCIONES

Universidad Espiritual Mundial Brahma Kumaris
Taller: Cómo manejar las emociones
Lunes 17 de Junio de 1999
Este Articulo en formato .doc
¿Cómo conocer el mundo
de emociones que tenemos internamente?. Es muy importante reconocer el
funcionamiento que tenemos en nuestro propio ser. Comprender cuál es
nuestro funcionamiento emocional, cómo es que hemos aprendido a
reaccionar y vivir emocionalmente, porque esto es la base para poder
manejar las cosas.
El mundo de nuestras emociones ha sido un mundo bastante conflictivo.
Siempre hemos creado emociones, la emoción es algo natural. Las emociones
más positivas que pueden haber son: la alegría, el amor, la paz,
etc. Dichas emociones emergen del corazón, de lo más interno que
tenemos,
de la mente. La tranquilidad de la Paz, emerge del alma, del yo interior.
Las emociones salen de lo profundo de nuestro ser, de nuestra alma, de
nuestro corazón, de nuestra mente, de nuestro interior. Por lo tanto, es
normal tener emociones, es positivo tener emociones. Sin embargo el
problema que tenemos con nuestras emociones es que a veces no son muy
positivas. Y cabe preguntarse ¿de dónde vienen las emociones que no son
positivas?.
Cuando uno siente emociones positivas uno está satisfecho, ya no busca
otra cosa, mientras que cuando uno siente emociones negativas uno busca
otra cosa. Esta es la prueba interna de que una es natural y la otra no.
¿Es natural tener sed y tomar algo para saciarla? Y ya una vez que uno
está satisfecho es natural dejar de tomar.
Hay cosas que son efímeras y hay cosas que son eternas. Las emociones más
naturales son las más sanas y son positivas, por eso todos las buscamos.
Las negativas son las más desagradables y son las que menos buscamos.
Lo que es negativo ha sido adquirido a lo largo de las experiencias de
vida. Lo que es positivo es innato. Eso implica que se tiene la capacidad
de crear ambos tipos de emociones, entendiendo que lo negativo es basura y
lo positivo es salud. Entonces, para ir hacia lo positivo lo que hay que
hacer es ocupar al ser en crear los pensamientos, las emociones que
uno quiere, estar ocupado en tener pensamientos positivos y no tener
pensamientos negativos. Es una cosa o la otra.
Cuando uno está ocupado en crear patrones positivos se enfrenta a la
propia negatividad, porque todos nos hemos acostumbrado a subir y bajar,
entrar en la emoción del conflicto: la falta de…, la ausencia de…, el
deseo de…
Por lo tanto, es muy importante internamente entender el mundo interior,
ver cómo es, para poder manejarlo. Y es muy importante para esto
fijarse que no somos víctimas de nuestro mundo emocional. Muy a menudo
decimos: “hoy estoy de mal humor, ¡qué fatal!” Nos proyectamos
como víctimas de un mundo interior que de hecho estamos creando nosotros
mismos. Por ello es escencial fijarnos que a cada instante, a cada
segundo,
estamos pensando y que cada pensamiento trae su cola emocional. Obsérvense
un minuto.
Cuando hay vida hay pensamientos y cuando hay pensamientos hay emociones.
Por ejemplo si pienso: ¡Ay qué problema!, tengo sed, estoy aquí por una
hora y media, no puedo tomar nada. Luego viene la desesperación. O si
pienso: esta persona hoy me faltó el respeto, qué problema. Y se
me despierta la ira internamente. O si estoy pensando sobre una persona
con quien estoy teniendo conflictos : me vuelve a la mente…Ella debería
de haber dicho esto!!
Cada pensamiento que se tiene trae una atmósfera, esta es la atmósfera
de nuestro estado interior. Este estado interior es producido por una
mezcla de muchísimas emociones. A menudo, se nos olvida totalmente ver
que somos nosotros mismos quienes creamos todo esto. Llega la noche y no
podemos dormir, tomamos pastillas. O llega el día en que ya no sabemos cómo
hacer porque tenemos conflictos que nos están presionando dentro de
nuestra cabeza y no los podemos manejar, o sentimos opresión en nuestro
corazón por una acumulación que nosotros mismos hemos creado.
Es importante fijarse del estado interno del ser, de esta realidad que
nosotros mismos hemos creado y no hacer como si no existiera, porque es
como si uno quisiera aprender a nadar a los 30 años como un bebé de
cinco años. Por lo tanto hay que reconocer la propia capacidad y empezar
desde allí.
Por aprendizaje, por socialización, por el estado en que se encuentra el
mundo de hoy, todos hemos aprendido a crear emociones que no son
positivas,
a sentirlas y a no saber qué hacer con ellas. Es por ello que las vamos
acumulando, acumulando y un día nos encontramos deprimidos cuando de
hecho esta depresión la hemos ido creando desde pequeños. De ahí que
sea primpordial fijarse, que la emoción natural del ser es la ausencia de
depresión , es la alegría, es la paz. Pero cuando se ha construído un
estado depresivo se tiene que aceptar el manejar esto con paciencia. Uno
no puede deshacer en un solo día el trabajo de mucho años. Se
trata de ir entendiendo cuáles son las emociones que debo crear, ir
entendiéndose a sí mismo, comprendiendo también cuáles son nuestros
centros profundos de interés.
El manejo de las emociones, la creación voluntaria de emociones positivas
viene del darse cuenta, viene de un auto conocimiento y viene de la
voluntad profunda de cambiar. Y la voluntad profunda de cambiar, no se
compra en las farmacias. Tenemos que trabajar en esto constantemente, y
tenemos que decirnos cada vez: voy a resolver la realidad interna mía.
Es importante entender que, por lo general, la semillas que son buenas dan
más frutas que las malas hierbas. Las malas hierbas se reproducen rápidamente
y se propagan por todo el jardín, pero un árbol de mango va a producir
muchos mangos. No importa que haya malas hierbas si hay mangos.
Es importante fijarse de la importancia de darse a sí mismo un plan de
disciplina. Parece casi loco, tener disciplina para crear emociones
positivas. Sin embargo es así, porque por ahora nos dejamos influir mucho
por las emociones que siempre hemos tenido.
Hay que observar nuestra historia. Por ejemplo: cuando un niño nace lo
primero que siente es dolor. Después de este dolor, la gente busca
confortarlos, la mamá viene, le da de comer, le da caricias y poco a poco
logran subir el estado del niño y éste experimenta una emoción positiva.
Después se duerme, lo ponen en una cama y se despierta más tarde con la
misma angustia. Y de nuevo, hasta que sean grandes van a pasar por
llantos y alegrías. Esta ha sido nuestra formación emocional. Y si uds.
miran el primer novio, la primera novia nos dio una gran felicidad, pero
si observan bien, también nos dio muchísimo sufrimiento, muchísimo
dolor. Esto es una ley: si uno identifica el bienestar a un objeto, caigo
en adicción. Por ejemplo: Ud se sienten bien cuando son un bebé y
tienen a su mamá a la par y ella les da de comer, pero la mamá no puede
permanecer todo el tiempo con uno. Entonces ¿qué sucede? El malestar, el
sufrimiento más extremo viene a ser la ausencia de mamá. Por lo tanto,
el bienestar es un objeto y el malestar es la falta del objeto. Pueden
tomarlo a nivel de la amistad: cuando uno tiene amigos es muy bonito pero
la primera vez que un amigo o amiga nos defrauda uno se siente mal.
Los objetos que uno asocia con bienestar, por ausencia o por falla nos
causan malestar. Eso es muy importante entenderlo porque todos
funcionamos como sujetos dependientes de objetos, debido a que es algo que
hemos aprendido con la leche de nuestra mamá. Bienestar significa comida,
significa mamá, significa abundancia. Soledad significa malestar,
significa llanto, significa hambre. Es por ello que hay mucha gente
que prefiere estar con alguien que no le brinda lo que quiere, porque en
su mente tienen que soledad es igual a malestar. Esto es algo muy
primario que proyectamos porque todavía no lo hemos aprendido en nuestra
inteligencia emocional, no lo hemos desarrollado.
Tenemos la tendencia a oscilar entre el bienestar y el malestar. Es
parte de nuestra realidad emocional, sin embargo, en la parte profunda de
la realidad espiritual emocional tenemos el potencial de estar en paz.
Nadie nos prohíbe estar en Paz. Nadie aquí ha recibido la maldición de
tener falta de paz por siempre. Nos pertenece el derecho a tomar en
nuestras manos nuestros destinos.
Estas emociones de paz o de bienestar son inclusive más elevadas, podemos
subir más alto, pero uno tiene que creer que puede ir hasta la
cumbre. No hay que decirse: No, eso no es para mí, yo soy así. Uno
funciona de esta manera y para poder aprender a manejar las emociones se
tiene que aprender a crear voluntariamente emociones por sí mismo,
desconectadas de la dinámica de bienestar igual = un objeto. Porque el
bienestar está en uno, no está en un objeto externo.
La paz está en nosotros. ¿Donde está su alma? ¿Dónde está su corazón
el que es capaz de sentir bienestar?. Está en Uds. y uds tienen las
llaves, entonces, se deben usar voluntariamente. Utilizar esta llave
significa crear voluntariamente pensamientos, emociones. Para poder crear
las emociones y los pensamientos que se quieren uno tiene que tener un
poco de estima y amor para sí mismo.
Algunas preguntas que podrían hacerse a sí mismos para reflexionar sobre
estos aspectos son:
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Piensen internamente sobre cómo podrían,
conociéndose a sí mismos, motivarse diariamente a crear espacios de
emociones positivas. Encuentren formas internas de motivación.
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Encuentren por lo menos una
forma práctica de motivarse y un momento en el día en que sea
posible. Anótenlo para recordar.
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¿Qué es lo que tendrían
que cambiar para poder tomar ese tiempo, para poder crear este espacio?.
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Es muy importante
encontrarnos con nosotros mismo y ponernos un espejo. Todos somos personas
muy ocupadas, tenemos muchas cosas que hacer, pero si uno no toma el
espacio para sí mismo ¿quién se lo va a regalar a uno? En esto es
primordial motivarse todos los días y revisar cómo está el grado de
motivación, y también cuán grande es la parte débil en mí. Porque no
nos cuesta nada identificarnos a lo negativo. Ha llegado a ser lo más
natural : Soy mejor que él, porque no fumo cigarrillos pero soy peor que
ella porque es más joven. Buscamos a alguien que es peor que uno o a
alguien que es mejor que uno para sentirnos mal… objetos y más objetos.
Es muy importante aprender
a motivarse por razones propias, no para ser mejor que alguien y caminarle
encima de la cabeza, sino aprender a desarrollar la auto motivación y
preservarla, crear un relación consigo mismo, que sea positiva, verdadera,
y de beneficio.
Hay un hábito muy bueno
que se puede crear y es el de escribir todos los días, procurando
encontrar cosas que han reflexionado que antes nunca hubieran pensado que
podían encontrar, cosas que han profundizado y que les han gustado o
también patrones de personalidad que quieren dejar. Esto es un método
que es extremadamente beneficioso y uno lo puede hacer a una hora regular
todos los días o llevarse su cuaderno y cuando uno está en el bus o
cuando uno está esperando a alguien por teléfono puede ahondar en sus
propias reflexiones. Resulta más beneficioso cuando se hace como una
disciplina de forma regular.
Otra técnica es tomar
tiempo para meditar, es decir, tomar tiempo para experimentar lo positivo
de uno, porque lo positivo propio es lo que da la fuerza para no
identificarse a los patrones negativos, para aumentar la calidad de vida,
y para mejorar la calidad de las relaciones conmigo mismo y con los demás.
Ser alegre depende de uno
y nada ni nadie más, pero muy a menudo somos alegres cuando vemos a la
persona que queremos. Pero, si no nos quiere nos ponemos tristes, si no
nos hace un regalito nos entristecemos, si no nos llama nos ponemos
tristes. Mientras más se condiciona el bienestar, peor es. Entonces,
hacer y crear un bienestar que sea incondicional lleva trabajo, porque es
desaprender esos patrones y re aprender otros patrones. Y en esto tomar el
tiempo internamente de crear algo extremadamente positivo nos da muchísima
fuerza para desarrollar en la vida diaria patrones positivos también.
Luego, uno debe fijarse en los patrones que son negativos y que son débiles
y adictivos. Si uno puede lograr fijarse de los patrones de adicción en
un espacio en donde se puede lograr la libertad, entonces, ya el patrón
de adicción no se toma tan a pecho, y el ego no se siente tan adolorido
de reconocerlo porque llega a ser algo que va a desaparecer, algo que es
una característica que se tiene ahora pero que es transitoria.
Crear un espacio donde uno
mismo se da la tarea de experimentar paz es esencial. Se llama meditación.
Si Uds miran la creación de su conciencia se darán cuenta que por lo
general funcionamos en altos y bajos, con una auto estima bastante
regular. Entonces, si se logra 5 minutos, 20 minutos, media hora o una
hora diaria de calidad, de paz, de bienestar, de amor, se fortalece la
propia visión global, uno conoce su propia calidad, y no los defectos,
esto es un equilibrio que todos tenemos que volver a re-crear.
Es importante ver el
balance del estado emocional, del estado espiritual, del estado anímico,
del estado mental. Esto es difícil de reconocer y ver dónde estamos,
porque no sabemos ni cómo medirnos. Nos hemos acostumbrado a medirnos a
través de compararnos con los demás: soy mejor que él, o soy peor que
ella. Pero esto no es medir, porque ni sabemos dónde podemos llegar
nosotros mismos, ni tenemos idea de los picos que podríamos tener.
Entonces es necesario un auto descubrimiento, es como por ejemplo: una
persona que quiere tocar piano, pero nunca practica. Sabe leer la música
y sabe las notas pero si no practica y después de un mes se pone a tocar
le sale lento, con errores, no fluido, etc. Pero si la misma persona
trabaja todos los días 20 minutos o media hora la obra, le va a salir
melodioso y bello. De la misma manera nuestra naturaleza es extremadamente
sutil. Tenemos muchísimas notas, tenemos muchísima belleza que no
sabemos utilizar. Si les dicen: descríbanme la calidad de su amor,
y luego, descríbanme la tranquilidad en 50 palabras ¿qué dirían?
Porque no practicamos muy a menudo estas partes de nosotros mismos,
somos como el pianista. Esto requiere práctica, requiere disciplina. El
auto descubrimiento trae placer y auto motivación; lo que descubres también
te nutre y te da una amplitud que no tenías antes. Manejar los patrones
negativos, manejar las emociones difíciles llega a ser como un juego.
Si el ser logra
experimentar y vivir estados más profundos, estables y verdaderos,
estas cosas por las cuales atravieza son como las olas del mar. En el océano
hay silencio, hay corrientes pero no hay olas. Es una práctica que todos
tenemos que desarrollar. |