Conciencia y autorrealización |
La conciencia y la comprensión de uno mismo se cultivan a fin de entender la identidad espiritual verdadera de cada uno. En el estado de meditación, el yo se experimenta como una energía consciente que adopta la forma de un punto de luz. Esta energía espiritual, el alma, se experimenta como algo distinto y separado de la energía del cuerpo material.
Las funciones y la interacción entre mente, intelecto y personalidad se entienden a través de un proceso de observación de uno mismo. El meditador aprende a aquietar y controlar la mente y deja que la conciencia haga oír su voz de forma clara. Asimismo, se debe enfatizar la importancia de asimilar bien la relación entre los valores adquiridos y los valores innatos y entre los valores y las virtudes, junto con la importancia de examinar y renovar los valores propios en el nivel más interno de nuestra vida. El reconocimiento consciente del alma, por tanto, se desarrolla y permite comprender la dimensión del yo en su totalidad. |
La reencarnación |
La conciencia es «metafísica». Como tal, no puede destruirla nada físico. Por consiguiente, el alma es inmortal. No puede morir. La comprensión del yo como ser inmortal comporta un entendimiento del nacimiento, la vida, la muerte y el renacimiento como las etapas cíclicas de una existencia eterna. Más información sobre la reencarnación. |
Nuestro hogar del silencio |
Más allá del mundo físico de planetas y galaxias, hay (un reino) una esfera no física de energía sutil espiritual. Más allá de esto, hay un mundo luminoso de silencio puro, en el que habitan las almas en estado incorpóreo –más allá de actuar o pensar– aquietado, silencioso, consciente y en paz total. Este mundo «más allá del sonido» (nirvana) es el hogar original de todas las almas, el lugar desde el que todas las almas han venido a la tierra. |
La relación con Dios |
Mientras que la meditación ayuda a la conciencia a superar las creencias que la limitan, la presencia de Dios se experimenta en el estado del yoga –un vínculo mental con la Fuente del poder espiritual–. |
La ley del karma |
Comprender la ley natural del karma –que rige las relaciones entre el alma humana, Dios y el mundo material– es indispensable para cultivar la conciencia correcta y elegir conscientemente los pensamientos y las acciones correctas. Así como la práctica de la meditación aporta una experiencia de fortaleza interior, también se ofrecen métodos prácticos para ayudar a conformar y dirigir el poder espiritual hacia respuestas y acciones precisas y eficaces en la vida cotidiana. |
La obra eterna del mundo |
El tiempo se considera como un movimiento cíclico y la vida en su totalidad se presenta como una obra ilimitada sobre el escenario del mundo. Esta perspectiva del tiempo y de escenas constantemente cambiantes (historia y geografía) restaura la habilidad para encontrar el significado y darle la importancia que tienen los acontecimientos que suceden a nivel local y mundial. |
El árbol de la vida |
La lección sobre el Árbol de la Vida ofrece el conocimiento interior de la evolución y la creación e ilustra por qué el mundo está tan fragmentado en la actualidad. Asimismo, expresa el valor, las funciones y las relaciones entre diversos grupos humanos de interés y disciplinas como la religión, la ciencia, la política y el mundo empresarial.
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Un estilo de vida espiritual |
En cuanto mejora la comprensión de las circunstancias propias nace la conciencia de cómo un comportamiento y un estilo de vida espiritual –que incluye una mezcla equilibrada de meditación, estudio espiritual, dieta vegetariana, responsabilidades y relaciones y ayuda espiritual– pueden complementar y reforzar el desarrollo espiritual en la vida cotidiana.
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